Son muchas pausas. En realidad, tú ya haces varias de ellas; unas por obligación, otras por hábito y otras desearías hacerlas más a menudo. Hablaremos de todas, desde las que son tan cortas que ni las notamos (y que ahora empezaremos a hacerlo) hasta aquellas a las que les buscarás un hueco en tu agenda porque te darás cuenta de que son imprescindibles.
Durante meses he estado preguntando a las personas de mi entorno sobre pausas y sobre cuáles les venían a la cabeza. Pero una noche estábamos 8 amigos juntos en una deliciosa casa en Calella de Palafrugell y entre vinos y gin-tonics surgieron más de 100 posibilidades. Algunas merecen una explicación larga, otras se explican solas.
El objetivo es inspirarte y no categorizar pausas. Son tantas… ¡Vamos a por ellas! ¡Que disfrutes!
Para empezar y asi ya verás como será la cosa, 3 pausas que empiezan con la letra A:
# ABRAZO LENTO
No se trata de un abrazo cualquiera, a ver si me explico: hay abrazos que nos hacen estar un poco incómodos al principio, pero después los disfrutamos. En general, la persona que nos abraza parece tener falta de timing y se nos queda pegada unos 2 o 3 segundos de más. Entonces es cuando nos damos cuenta de que eso sí es un abrazo, que es así como debería ser siempre y que nos queda corresponderle, viviendo ese momento de cariño mutuo.
# ACOMPAÑAR EL RITMO CON EL PIE
A veces empezaría a bailar locamente mientras ando por la acera, sólo porque una nueva música suena en mi Spotify. No me atrevo, pero sí muevo un poco los brazos y trato de que mis pasos sigan el ritmo de la batería.
¿Cuántas veces, distraídamente, te sorprendes acompañando la música que suena en una tienda o en la calle? Una vez más, el teléfono móvil, y más concretamente los auriculares, nos hacen ser más discretos en esas situaciones. Sugerencia: pon canciones tranquilas en esos momentos, o acabarás haciendo el ridículo en el metro practicando el Moonwalk de Michael Jackson.
También puede suceder lo contrario: que pilles a la persona que tienes enfrente siguiendo el ritmo con el pie mientras no sabes qué canción está escuchando. Las empresas deberían vender auriculares con salidas para 2 personas (o 4 orejas). Sería una manera muy agradable de ir en autobús o en metro con desconocidos, descubriendo gustos musicales variados.
# ACOSTARSE EN UNA HAMACA
¿Sabes esa imagen idílica que tienen los europeos de una persona acostada en una hamaca con cada punta colgada en una palmera? Pues para los habitantes de los trópicos no tiene nada de fascinante: para ellos una hamaca es la cosa más normal del mundo. Por ejemplo, yo tengo una hamaca en casa y no me he tumbado en ella en los últimos 400 días.
Aun así, puedo decir que he tenido momentos de pausa idílicos acostado en hamacas en varios lugares de Brasil: con vistas a la playa, sin vistas, con vistas a una cascada (esta vez me gustó tanto que regresé allí y pasé 7 días acostado en ella, escribiendo uno de mis libros), con vistas a las montañas… Las personas que se han echado pocas veces en una hamaca no tienen ni idea de la cantidad de posiciones posibles que existen para dormir y hacer otras cosas en ellas…


